|
Invención de la Santa Cruz
Hoy 3 de mayo, la Iglesia Universal celebra la festividad de la Invención de la Santa Cruz por santa Elena.
Tras haber recibido Constantino (siglo IV) la visión celestial en la que veía una cruz con un emblema que decía: "In hoc signo vinces" (con este signo vencerás), su madre Elena, cristiana fervorosa, realizó un viaje de peregrinación a Tierra Santa con el fin de descubrir la cruz del Salvador.
Después de muchas y muy profundas excavaciones, en sueños le fue revelado el lugar exacto donde fueron enterradas las cruces, sobre las que se había elevado un templo pagano. Para identificar la del Salvador, pusieron a un muerto en contacto con ella, y éste resucitó. Entonces santa Elena, y el obispo de Jerusalén, Macario, y miles de devotos llevaron la cruz en piadosa procesión por las calles de Jerusalén.
Al regresar a Roma, santa Elena trajo consigo diversas reliquias que se conservan hoy día en la Iglesia de la Santa Cruz: unos clavos, un trozo grande de la cruz y el titulus. El hecho de conocer la festividad como Invención de la Santa Cruz, procede del verbo latino invenio, que significa hallar o encontrar, por el hallazgo realizado por santa Elena.
|
|
Contemplación de la imagen
Jesús es la Vid verdadera (Jn 15, 1) y solo quien permanece unido a El es capaz de dar frutos de santidad, porque solo El comunica la gracia que hace participar en la vida de su Ser trinitario. En la ilustración, vemos que los Doce Apóstoles están unidos a Cristo, como los sarmientos a la vid, y de El reciben su Vida eterna. De la misma manera, sólo si permanecemos unidos a Cristo Jesús, por la fe, el amor y la gracia, daremos "frutos de vida eterna" (cfr. Jn 4, 36); de lo contrario, el sarmiento que se separa de Cristo, se seca y muere, porque pierde la vida de la gracia, al separarse de la Vid verdadera, y solo sirve para "ser arrojado al fuego" (cfr. Jn 15,1-8).
|